Hoy quiero compartir una experiencia que viví esta semana en un mercado donde tuve la oportunidad de exhibir mis productos artesanales. Como muchos ya saben, tengo una tienda mística, Mágica Boricua, desde el 2021, y ha sido un proyecto muy especial y gratificante para mí. Desde el inicio, siempre lo he disfrutado, pero en este último evento confirmé sin ninguna duda que una de mis pasiones es crear productos con propósito y con un significado profundocon el que las personas puedan conectar.
Durante el evento, experimenté una emoción intensa pero serena, como si hubiera entrado en otra dimensión de conciencia. Era una sensación de plenitud, como si una energía amorosa me envolviera y me recordara que estaba exactamente donde debía estar. En ese momento, me sentí guiada por esa chispa divina que todos llevamos dentro.
Fue como si el tiempo se hubiera detenido. Pasé cinco horas de pie, conversando y conectando con cada persona que se acercaba, sin siquiera darme cuenta. No tenía una noción exacta de cuánto estaba vendiendo, pero eso no importaba, porque mi único propósito en ese instante era entregarme a la experiencia con el corazón abierto.
Sentí que el universo me mostraba lo que significa fluir en sintonía con nuestra esencia. Era como cuando un pez nada sin esfuerzo en la corriente de un río, o cuando un pájaro se deja llevar por el viento sin necesidad de forzar su vuelo. No había resistencia, solo entrega.
Cuando algo te apasiona de verdad, la vida adquiere otro matiz. La tecnología desaparece, las preocupaciones se diluyen, y solo queda la presencia pura del momento. Es como entrar en un estado de meditación activa, donde cada acción se convierte en una expresión del alma.
Con esta pequeña anécdota, quiero invitarte a que te permitas vivir experiencias que vibren con tu corazón. Y si alguna vez has sentido algo similar, cuéntamelo en los comentarios. ¡Me encantará leer tu experiencia! ✨😊
Con amor, Michelle
Excelente
Gracias!!