Siempre se nos ha dicho que confiemos en la vida, pero pocas veces se nos explica qué significa eso realmente. ¿Confiar en la vida es dejar todo en manos del Universo o de Dios sin hacer nada por nuestra parte? Desde mi experiencia, esta frase necesita una interpretación más profunda y viva.
«Como es arriba, es abajo; como es dentro, es fuera.»
No hay mejor frase para abordar este tema. Si nosotros somos como el universo —es decir, si la misma energía que lo sostiene también nos sostiene—, entonces también tenemos un permiso sagrado para participar activamente en el flujo de la vida.
El universo no es algo externo: es algo que se vive, se experimenta, se transforma. No estamos separados de esa inteligencia creadora; somos parte de ella. Y confiar en la vida, desde esta perspectiva, es confiar en cómo esa energía se manifiesta a través de nosotros.
Pero ¿cómo se construye esa confianza?
Desde mi punto de vista, los seres humanos —y muchos animales también— no confiamos de inmediato. Primero observamos, nos sentimos curiosos, y luego vamos adquiriendo conocimiento sobre algo o alguien para comenzar a confiar.
Lo mismo ocurre con la vida. Tomemos como ejemplo a una persona que debe hacer una presentación. Si no se ha preparado, difícilmente se sentirá segura. Su inseguridad no viene de una falta de capacidad, sino de no haber accedido a los recursos necesarios: tiempo, estudio, práctica.
Así que para confiar en la vida, también debemos confiar en nosotros y prepararnos. Buscar conocimiento. Explorar nuestras herramientas internas.
Los budistas dicen que la ignorancia es una forma de sufrimiento, y creo que tienen razón.
Tenemos un cerebro maravilloso, un instrumento mágico conectado a la energía universal. Podemos comprender, crear y transformarnos constantemente.
La carta del Mago del Tarot es un símbolo perfecto de esto: él tiene todos los elementos sobre la mesa, pero necesita usarlos. Si no entrenamos nuestros dones y talentos, simplemente se disuelven. No basta con tener el potencial: hay que activarlo.
Confiar en la vida es confiar en cómo ella se expresa a través de ti.
Es saber que la voz más dulce y sabia está en lo profundo de tu ser. Y si decides escucharla, puedes vivir en armonía con ella.
Gracias por leerme. Que la vida te encuentre despierto y con ganas de participar en ella. 🌟
Preguntas para la introspección:
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¿Qué creencias tengo sobre «dejar que la vida fluya»? ¿Son pasivas o activas?
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¿Qué herramientas internas ya tengo, y cuáles necesito desarrollar?
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¿Estoy confiando en mí o esperando que algo externo resuelva por mí?
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¿De qué manera puedo prepararme mejor para los cambios o decisiones que vienen?
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¿Qué me impide ver que yo también soy parte del universo y su inteligencia?
«Solo cuando el ser humano reconoce su capacidad creadora, puede comprender que no está separado del mundo, sino que es parte viva de él.» — Inspirado en Rudolf Steiner
Con amor: Michelle Rojas
