Reflexionando sobre AMAR | carta Los enamorados

Cuando pienso en este tema, me llega a la mente la carta de Los Enamorados del tarot. Ella nos habla no solo del amor en su expresión romántica, sino también de que el amor, como energía universal, es una decisión. En este planeta tenemos la libertad de amar como también de no amar.

Hoy en día se habla mucho del amor, pero pocas veces se menciona que amar conlleva esfuerzo y valentía. Podemos verlo como lo más bello y maravilloso, pero la realidad es que, como humanos, aún no se nos da de manera perfecta esto de amar; apenas estamos comenzando a comprender eso tan abstracto que por milenios nos hemos cuestionado.

Si observamos el mundo tal cual es, sin juicio, podemos vernos como infantes en el arte de amar. Y está bien: así es la evolución, así es la vida, y así estamos aprendiendo lo que es y lo que no es amar. El mundo y la vida son complejos; sin embargo, por más caos u orden que se manifieste, la vida continúa transformándose. Y nosotros, como parte de ella, no somos la excepción.

Si pensamos en el amor como la energía de todo lo que existe, ¿no será que eso que llamamos amor solo desea expresarse a través de todos los seres? ¡Qué misterio tan grande!

En la carta del tarot que mencioné al principio se nos recuerda que, al llegar a este mundo, guiados por la energía universal, recibimos el don del libre albedrío y con él la gran tarea de ser responsables de nuestra libertad. Sin embargo, también nacemos bajo condicionamientos sociales que moldean, en parte, lo que somos. Por eso, amar incondicionalmente se convierte en la misión más desafiante que enfrentamos desde que nacemos hasta que partimos de aquí.

Y que sea desafiante no significa que sea complicado amar. El punto está en que el amor se expresa de muchas formas. A veces, al no ser plenamente conscientes de que dentro del amor habitan las virtudes, actuamos equivocadamente hacia los demás o hacia nosotros mismos.

Lo cierto es que tenemos la libertad de decidir amar o no hacerlo; también tenemos la libertad de ser pacientes, de conocernos y de intentar, cada día, hacerlo lo mejor que podamos.

Porque, al final, somos seres finitos en este mundo, pero infinitos en esencia.

Michelle Rojas